Nobel de Medicina 2017 para expertos en el reloj biológico

Publicado en Ciencia
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"Por sus descubrimientos de los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano” han sido galardonados con el Premio Nobel de Medicina de este año los investigadores Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young.

Mucho hemos escuchado acerca de los ciclos circadianos, responsables de diversos cambios en todos los organismos vivos que al parecer están relacionados con el paso del día a la noche en el transcurso de 24 horas. Debido a éste ciclo, las flores se abren con los primeros rayos de sol y cubren sus pétalos justo al atardecer. También está relacionado con los hábitos de sueño de los humanos, y cuando se ve afectado el ciclo, da lugar a afectaciones como el insomnio. El ciclo circadiano no solo se encarga de cuidar nuestras horas de sueño, además está relacionado con el crecimiento en niños, el estado de alerta, el hambre, el metabolismo, la presión sanguínea, la temperatura corporal, entre muchas otras funciones fisiológicas.

Aunque parezca que estos ciclos están directamente relacionados con el paso del día y la noche, lo cierto es que, si se pierde la noción del tiempo o no se dan los cambios de luz para marcar su paso, el ciclo circadiano continua con el mismo ritmo. Por lo tanto, este ciclo debe estar controlado por un sistema interno, al cual se le ha llamado reloj biológico.

Y a su vez, este reloj biológico, estas señales y sustancias que guían los ciclos circadianos, son regulados desde lo más profundo de las células, desde el DNA de diversos genes. Y es precisamente el descubrimiento de estos genes y moléculas relacionadas lo que ha sido galardonado en la más reciente entrega del Premio Nobel de Medicina.

Todo comenzó cuando en 1984, Jeffrey C. Hall y Michael Rosbash, trabajando juntos en la Universidad Brandeis de Boston, y Michael W. Young, investigando por su cuenta en la Universidad Rockefeller de Nueva York, secuenciaron un gen en las moscas de la fruta Drosophila melanogaster, llamado per (period) y descubierto en 1971 por Ronald Konopka y Seymour Benzer, el cual controla los ritmos biológicos al producir una proteína llamada PER, que se acumula en las células durante la noche y degradarse por el día.

Investigaciones posteriores confirmaron que este mismo sistema aplica para otros seres vivos, incluyendo al ser humano. En 1994 y 1998, el galardonado Young pudo identificar y aislar otros 2 genes también involucrados en el control del ciclo circadiano, llamados tim (timeless) y dbt (double-time, casein kinase 1). También en 1998, Rosbash identificó otros 3 genes involucrados en el control del ciclo circadiano: clk (clock), cyc (cycle) y cry (cryptochrome).

Debido a la importancia que tiene el ciclo circadiano y los relojes biológicos en tantas funciones fisiológicas, es de gran importancia estudiar y comprender los mecanismos moleculares detrás de ellos, para así crear mejores tratamientos para diversas enfermedades, incluyendo desórdenes del sueño como el insomnio, la obesidad, la diabetes, la depresión, diversas enfermedades mentales y otras varias afecciones.