Publicado en Fe
Valora este artículo
(1 Voto)

¿Hasta dónde llegarías por defender la verdad?

«Yo soy la verdad» (Jn 14,6), ¡y no la prensa, la radio o la televisión! ¿Cuál es tu verdad? (Card. Van Thuan).

Tú dices que todo da igual y estás dispuesto a hacer cualquier clase de componendas. Entonces, ¿qué camino seguirás? ¿Adorarás a varios dioses? ¿Te adherirás a varias religiones? ¿Te adaptarás a todas las morales y te acomodarás a todas las conciencias? (Card. Van Thuan).

Aceptarás renunciar a tu dinero, a tu posición social, a tu vida, para salvaguardar tu ideal, tu honor, tu fe: Nunca hagas lo contrario, ¡pues lo perderás todo! (Card. Van Thuan).

El mandarín Miguel Ho Dinh Hy (1808-1857) era un buen cristiano, fervoroso y caritativo. Era además un funcionario íntegro y fiel. Acababa de ser promovido al tercer grado mandarín y encargado de la intendencia del palacio real. En 1856, unos compañeros, a los que puso trabas para sus malversaciones, lo denunciaron al rey Tu Duc como cristiano y, por tanto, como insumiso a los edictos reales. Encarcelado y sometido a crueles torturas, inspiró compasión a sus amigos, que le aconsejaron que hiciera como si renunciase a su religión para recobrar la libertad, con lo que podría volver a practicar su religión. ¡No!, estaba decidido a no mentirse a sí mismo y no quiso ceder a su compasión. Condenado a muerte, fue ejecutado en An Hoa Hué (Vietnam) el 25 de mayo de 1857. Juan Pablo II lo canonizó en 1988.

Cardenal Van Thuan

Siervo del Señor, Francisco Xavier Nguyen Van Thuan fue arzobispo coadjuntor de Saigón, fue arrestado por el régimen comunsta y pasó 13 años en la cárcel, 9 de ellos en aislamiento. En prisión escribió Mil y pasos en el camino de la esperanza. En 1991 fue liberado, Juan Pablo II le nombró, en 1994, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz. Fundó Mater Unitatis. Falleció el 16 de septiembre de 2002 en Roma. Actualmente, se sigue un proceso para su canonización
Más en esta categoría: Una Iglesia de pecadores »