Cardenal Van Thuan, venerable pastor de almas

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En una emotiva Misa de acción de gracias con motivo de la promulgación del decreto de Venerabilidad, se recordó el "testimonio de fe, de esperanza y de caridad" que hizo del Cardenal François Xavier Nguyen Van Thuan "un gran pastor de almas".

En el decreto que señala las virtudes heroicas del cardenal François Xavier Nguyen Van Thuan se hace una mención particular al trabajo preparatorio en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, cuyo proyecto fue solicitado por Juan Pablo II cuando era presidente del entonces Pontificio Consejo Justicia y Paz. Porque el cardenal Van Thuan no sólo era el obispo que había sido encarcelado durante años, víctima del régimen comunista de Vietnam. Era el hombre que formó sin descanso obispos y sacerdotes. Y, siempre con su cruz pectoral hecha con restos de acero, fue un ejemplo vivo de cómo vivir en la fe de la Iglesia. Un gran pastor de almas.

El decreto - anunciado el 4 de mayo - fue leído hoy en la iglesia de Santa María della Scala en Roma. El cardenal Van Thuan está enterrado allí, porque esa era su iglesia cuando era cardenal. Y allí se reúnen cada año, el 15 de septiembre, para celebrar una misa en su memoria, y orar por la canonización.

Un proceso muy especial de canonización, porque fue promovido no por la diócesis, sino por el dicasterio del que fue vicepresidente y luego presidente. El Cardenal Van Thuan (1928-2002) procede de una familia de mártires y estuvo encarcelado durante 13 años. Fue puesto en libertad el 21 de noviembre de 1988, día de la Presentación de la Virgen María en el Templo. Y comentó: "Nuestra Señora me libera".

Entonces, la Virgen María no podía perderse la Misa que se celebraba en Santa Maria della Scala . Una estatua de Nuestra Señora de La Vang fue colocada en la capilla donde descansan los restos del cardenal. Es una Virgen a la cual los vietnamitas son muy devotos. El Santuario de Nuestra Señora de La Vang está vinculado a la aparición de la Virgen María en el bosque cerca de Quang Tri a un grupo de católicos que escaparon de la persecución del rey Cahn 'Minh hacia fines del siglo XVIII.

Muchos cardenales y obispos concelebran la venerable misa para el cardenal. La celebración fue presidida por el cardenal Peter Turkson, prefecto del Dicasterio para el Servicio Integral de Desarrollo Humano -que incluyó al Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz como resultado de la última reforma- quién también leyó el Decreto sobre las virtudes heroicas del Cardenal Van Thuan.

El decreto contiene el pasaje del Evangelio que habla del grano de trigo que si muere trae mucho fruto, lo cual se indica como expresivo de la vida del cardenal. El cardenal Van Thuan aprendió "el camino de la infancia espiritual", la humildad y la paciencia, y la indiferencia al éxito o al fracaso, en Santa Teresa de Lisieux, San Juan María Vianney y San Francisco Javier de Saverio.

El decreto recuerda cómo Benedicto XVI mencionó en la encíclica Spe Salvi al cardenal como "un ejemplo a seguir en la oración, especialmente cuando se encuentra en un estado aparentemente de total desesperación".

Más allá de los años de encarcelamiento, es el "testimonio de fe, de esperanza y de caridad" del siervo de Dios que representa un ejemplo de vida cristiana, junto con su "inteligencia no común" y la "gran facilidad de expresión y escritura" que lo hizo "un gran pastor de almas".

Y finalmente, el decreto dedica unas pocas líneas a su compromiso de elaborar la Doctrina Social de la Iglesia y el hecho de que "con su mansedumbre y sabiduría, ayudó a superar el estancamiento y la opacidad en el camino que resultó ser más largo de lo esperado".

Ahora que el Cardenal Van Thuan es venerable, se pide que por favor oren por un milagro y para qué este milagro sea reconocido, con el propósito de que finalmente el cardenal pueda ser proclamado bendecido.

Texto original en italiano de ACI Prensa, traducido al español por Veritas Redacción.